La Universitat Politècnica de València aprobó a finales de 2012 en Consejo de Gobierno la Política de integridad científica y las buenas prácticas de investigación.

En el preámbulo de la misma se indica que los fines y los medios de la investigación tienen que estar en coherencia con el valor intrínseco del ser humano y la dignidad de la persona, incluyendo entre los principios éticos que debe respetar la buena praxis científica la transparencia y rendición de cuentas en la actividad científica.

La normativa define la mala práctica científica como la fabricación, falsificación o plagio en la propuesta, realización o revisión de investigaciones o en la publicación de sus resultados, y tras repasar algunas conductas no aceptables termina con unas recomendaciones.

Así mismo, la UPV cuenta con una normativa sobre protección y transferencia de derechos de propiedad intelectual e industrial aprobada en 2012.

La normativa establece la titularidad de los resultados de las actividades de investigación y cómo ha de realizarse la comunicación de los mismos. Aborda cuestiones relativas a la propiedad intelectual e industrial generada en el seno de la universidad, el know how y la gestión de los mismos.