Para evitar el plagio o la deshonestidad académica hemos de referenciar correctamente, utilizando las comillas si se trata de una cita exacta e indicando siempre la fuente tanto en la cita como en el parafraseado. Hay que evitar “inventarse” citas, es decir, citar a autores a los que no se ha leído o atribuir ideas o conclusiones a autores a los que en realidad no les corresponden.

Para evitar ser plagiados podemos incluir metadatos en textos e imágenes o marcas de agua en los documentos. También se recomienda incluir la cita de la obra en el propio documento para asegurar una citación correcta. Así, además, se evita que el texto quede “huérfano”, y pueda llegar descontextualizado al lector, lo que ocurre por ejemplo cuando encontramos un texto a través de un buscador.

Te recomendamos consultar la Política de integridad científica y buenas prácticas en investigación en la Universitat Politècnica de València y la guía sobre uso ético de la información El plagio: cómo evitarlo y cómo detectarlo